¿La Cúrcuma y el azafrán son lo mismo? Descubre sus semejanzas y diferencias

Diferencias entre la cúrcuma y el azafrán.

Cuando se trata de cocinar, cualquier matiz o diferencia en los ingredientes o en la forma de prepararlos puede suponer un gran cambio. Y un buen ejemplo de ello son las especias: en ocasiones usamos unas u otras de forma indistinta, sin tener en cuenta las características de cada una. En los casos más extremos incluso se llegan a confundir, como ocurre a menudo cuando alguien se pregunta si la cúrcuma y el azafrán es lo mismo.

Este es uno de los ejemplos más claros, y no faltan motivos para ello. Ambas plantas presentan muchas similitudes, pero también muchas diferencias. Por eso, hay que tener claro que no son la misma cosa.

 

Similitudes entre el azafrán y la cúrcuma

Ambas plantas crecen principalmente de la misma región del mundo: el continente asiático, concretamente el este y el sudeste. Allí se usan desde hace milenios por parte de diferentes culturas por sus propiedades médicas. Algunas de ellas, como las asociadas a la prevención del cáncer, son compartidas por estas dos especies.

Las dos también sirven para dar color a los platos, concretamente una tonalidad amarillenta o anaranjada que casa muy bien con ciertas recetas. Precisamente, este color tan característico es lo que puede llevar a confusión.

Y por último, la cúrcuma y el azafrán también aportan un toque de sabor muy apreciado en las cocinas de todo el mundo. Por eso, muchos cocineros de prestigio internacional la utilizan para elaborar sus comidas.

Diferencias entre el azafrán y la cúrcuma

Las diferencias entre las dos especias son más numerosas que las similitudes, y se presentan en numerosos aspectos.

Diferencias botánicas

Plantas de la cúrcuma y el azafrán.

Para empezar, la cúrcuma proviene de cúrcuma longa, una planta herbácea de la familia de las zingiberáceas. De ella se aprovecha su raíz o rizoma, que se ralla o se muele para obtener la especia.

De este extracto resultante, la curcumina es el componente que más beneficios tiene, y también el que dar el color anaranjado a la especia.

Por su parte, el azafrán es extraído de una flor, la Crocus sativus, perteneciente a la familia Iridaceae dentro del género Crocus. Es la única especia conocida producida por una flor, y se presenta en forma de hilos.

Diferencias en su origen e historia

Se tiene constancia de que la cúrcuma longa se utiliza desde el siglo VII a.C. aproximadamente. En sus inicios se usaba para teñir de color rojizo la lana y otros tejidos, hasta que se descubrieron sus numerosas propiedades para la salud y se convirtió en un ingrediente de distintos sistemas de medicinas tradicionales, como la Ayúrveda, la Siddha e incluso la china. Esto demuestra la gran expansión que conoció esta especia.

Los orígenes del azafrán se remontan aún más en el tiempo: se ha documentado su existencia desde el año 2.300 a.C. Se cree que procede de otra planta de la misma familia, la Crocus cartwrightianus. De ella se seleccionaban los ejemplares con estigmas (la parte del gineceo de las plantas en la que se produce la polinización) más largos, hasta obtener esta nueva planta. Este proceso de selección tuvo lugar probablemente en la cultura cretense.

Al contrario que en el caso de la cúrcuma, su principal uso fue ya desde el comienzo el gastronómico y medicinal, aunque también se usaba como tinte y con fines rituales y religiosos.

Diferencias en el sabor

Plato de arroz con azafrán y cúrcuma.

La cúrcuma tiene un sabor más parecido al del jengibre: ligeramente amargo y picante. De ahí que haya que usarlo con moderación si no queremos arruinar nuestros platos. Es ampliamente usado en recetas de curry.

El azafrán, en cambio, es más dulce, con un toque floral que recuerda al sabor de la miel. De ahí que se use también para la elaboración de postres, además de muchos otros platos.

Diferencias en el aspecto

Como ya se ha mencionado, la cúrcuma suele presentarse molida, en forma de polvo. También es muy frecuente encontrarla en cápsulas, para usos medicinales y como complemento alimenticio. Su color va del dorado al naranja.

El azafrán tiene forma de pequeños y delicados hilos, y tiene un color más rojizo. De ahí que se le conozca como el “oro rojo”.

Diferencias en los beneficios

Las dos especias tienen muchos beneficios, y aunque algunos son comunes, otros se dan solo en una u otra.

La cúrcuma tiene, entre otros, estos beneficios:

  • Ayuda a mantener el cerebro en buen estado y a evitar enfermedades como el alzheimer.
  • Combate la inflamación en tejidos y articulaciones.
  • Mejora el funcionamiento del sistema digestivo.

En cuanto al azafrán, encontramos estas propiedades:

  • Contribuye a desintoxicar el organismo y a eliminar restos de metales pesados.
  • Es beneficioso para las funciones respiratorias, ya que limpia las vías por las que discurre el aire.

Conclusiones: Azafrán y cúrcuma no son lo mismo

Como hemos comprobado, las dos especias no son la misma cosa. Sus diferencias son muy numerosas, y aunque a menudo se puede confundir, o incluso hay quienes usan uno como sustituto de la otra, el resultado será muy distinto.

Sin duda, se trata de dos condimentos muy beneficiosos y con muchos usos, por lo que no hay que elegir solo uno. Cada cual tiene su forma y momento para ser utilizado. Solo hay que elegir los correctos.

 

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