Cúrcuma, jengibre y limón para adelgazar

¿Cúrcuma y jengibre para adelgazar? Pues sí, este remedio natural nos puede ayudar a perder esos kilos de más.

La cúrcuma es una hierba del tipo de las zingiberáceas originaria del sudeste asiático que tiene la característica particular de ser considerada un superalimento, dados sus múltiples beneficios.

La raíz de esta planta, que es muy rica en curcumina, tiene muchos usos gastronómicos. Pero por la gran concentración de nutrientes que tiene, también medicinales (actúa como un antiinflamatorio) y cosméticos.

En este artículo te explicamos cómo combinarla con el jengibre, otra planta muy popular de la misma familia y también con muchas propiedades, para sacarle el máximo partido posible y puedas pierdas peso más fácilmente.

Té de cúrcuma y jengibre para bajar de peso

A la hora de perder peso, de forma sana y natural, puede resultarte de mucha utilidad saber que la cúrcuma contribuye a cubrir tus necesidades nutritivas del día a día sin problemas porque concentra proteínas, vitaminas, minerales, grasas e hidratos.

Por eso, y si la combinas con una dieta sana y equilibrada, no estarás renunciando en ningún momento a los nutrientes que necesita tu cuerpo para funcionar de forma adecuada.

Si a ello le añades otros ingredientes también conocidos por sus efectos beneficiosos, como es el caso del jengibre, consigues bebidas que, ingeridas regularmente, te ayudarán a bajar de peso.

Otra ventaja muy importante de este truco casero es que prácticamente todas las personas pueden hacerlo en casa, ya que se trata de productos baratos, que se encuentran fácilmente y 100% naturales.

Cómo preparar tu infusión

El té de cúrcuma y jengibre para bajar de peso une dos ingredientes importantes y altamente nutritivos. El principal efecto que provoca en el organismo para ayudar a adelgazar es que facilita las digestiones, acelerando el trabajo del metabolismo, especialmente si has tomado picante o algún alimento muy pesado en la comida previa.

Esta infusión tiene, además, otras propiedades nada desdeñables como, por ejemplo, que funciona muy bien ante afecciones hepáticas y te permite aliviar los gases intestinales.

Todo ello contribuye a gozar de un bienestar mayor y a deshacernos de la sensación de pesadez que en muchas ocasiones sentimos después de comer.

El proceso de preparación es muy sencillo. Necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 2 tazas de agua,
  • 2 cucharadas de postre de cúrcuma rallada
  • 30 gramos de jengibre rallado
  • Un poco de miel

Se pone a calentar el agua, y antes de que empiece a hervir, se echa el jengibre previamente pelado y rallado.

Se deja cocer unos minutos y, a continuación, se añadirá la cúrcuma.

Finalmente, retiraremos el agua del fuego y la colaremos para tener nuestra infusión casi lista. Solo queda añadir la miel necesaria para endulzar la bebida y eso es todo. ¡Lista para tomar!

Con limón

También podemos preparar esta bebida con otros ingredientes. Por ejemplo, el té de cúrcuma, jengibre y limón para adelgazar incorpora, además de los beneficios anteriormente citados, las diversas cualidades nutritivas, alcalinas y astringentes de este cítrico, siendo una alternativa interesante para cualquier hora del día.

Esta infusión sirve para adelgazar, ya que acelera el metabolismo y, además, te permite mejorar tu salud física y mental. La elaboración es sumamente fácil.

Para preparar esta infusión se necesitan los mismos ingredientes: dos tazas de agua, 30 gramos de jengibre, dos cucharadas de postre de cúrcuma, y miel, y además añadiremos  una o dos rodajas de limón.

El proceso de preparación es parecido al de la infusión de cúrcuma y jengibre, con la diferencia de que, al final, se añadirán las rodajas de limón para darle el toque cítrico.

Conclusión

El empleo de cúrcuma y jengibre para adelgazar, por la cantidad de nutrientes que contienen, ayuda en cualquier dieta hipocalórica.

También son dos ingredientes que aceleran el metabolismo, algo fundamental para conseguir nuestro objetivo de lucir una figura bonita.

Si añadimos limón, tenemos una bebida que, además, resultará muy sabrosa.

Cúrcuma y curry: ¿Es lo mismo?

Mucha gente cree que la cúrcuma y el curry son lo mismo. Usan una palabra u otra indistintamente, o bien piensan que las diferencias son mínimas.

Pero no es así.

Estas dos especias no son iguales. De hecho, solo la cúrcuma es una especia propiamente dicha, mientras que el curry es una mezcla de varias especias y hierbas diferentes.

Diferencias entre la cúrcuma y el curry.

 

Es cierto que uno de los principales componentes del curry es la cúrcuma. De ahí su color amarillo anaranjado, y de ahí también el motivo de la confusión.

Pero hay casos en los que el curry ni siquiera lleva cúrcuma. Y, además, al incorporar otros condimentos, no tiene el mismo sabor, ni el mismo color ni las mismas propiedades de esta última.

Similitudes entre la cúrcuma y el curry

Como ya hemos mencionado, el curry contiene cúrcuma, en mayor o menor cantidad. Por lo tanto, ambos productos tienen algunas características y beneficios en común.

El más importante es la presencia de agentes antioxidantes. Esto se debe a la curcumina, el principio activo de la cúrcuma que le da su color.

La curcumina contribuye a capturar los radicales libres del organismo y a evitar el daño celular producido por los procesos oxidativos.

También tiene beneficios desde el punto de vista digestivo, ya que reduce la hinchazón abdominal y combate la acumulación de gases.

El cáncer es otro de los ámbitos sobre los que se están realizando numerosos estudios, ya que ciertos experimentos iniciales indican que puede reducir las posibilidades de su aparición, aunque aún se necesita más investigación para confirmarlo.

Diferencias entre la cúrcuma y el curry

Cúrcuma y curry: ¿es lo mismo?La principal diferencia es que la cúrcuma es una planta, de la que se usa principalmente su raíz molida, y el curry es un preparado alimenticio a base de varias especias.

Es decir, el curry como tal no existe en la naturaleza. No hay ninguna planta que se llame así. Lo más conocido es el Murraya koenigii, conocido vulgarmente como árbol del curry, pero que nada tiene que ver con esta mezcla de especias.

Los ingredientes más comunes de este polvo son la propia cúrcuma, el chile y el comino, aunque se pueden encontrar otras especias y hierbas, como el cardamomo, la canela o el clavo. También varía el grado de presencia de un ingrediente a otro según el fabricante o la persona que lo elabore.

Sabor y color

La cúrcuma presenta un sabor ligeramente amargo y picante, con gusto a jengibre e incluso a la naranja.

Su color es de un amarillo anaranjado brillante, muy vivo. En gran parte por eso se utiliza en muchos platos como colorante.

Por su parte, el curry varía según su composición y la predominancia de unas especias sobre otras.

Una mayor cantidad de cúrcuma o chile, por ejemplo, lo hará más picante. Así es como se suele consumir en la India, por ejemplo.

En otros lugares, como Tailandia, prefieren un sabor más suave y afrutado, para lo que recucen la presencia de la cúrcuma y añaden otros condimentos.

Propiedades

También existen diferencias desde el punto de vista nutricional.

Una cucharada de cúrcuma tiene un índice de hierro de aproximadamente 5,2 milligramos, mientras que una de curry solo presenta 1,2 miligramos, aunque como ya hemos mencionado, esto depende de su composición.

También la presencia de manganeso es mayor en la cúrcuma: 1,9 miligramos, casi toda la cantidad recomendada para un día. Mientras, el curry se queda en 0,52 miligramos.

Por último, la vitamina E también marca una gran diferencia cuanto a valor nutritivo a la hora de consumir uno u otra: de los 1,6 miligramos de la cúrcuma a los 0,4 del curry.

Esta vitamina es muy importante para el organismo, ya que funciona como un potente antioxidante y ayuda a regular diversas funciones sanguíneas, como la coagulación.

Sin embargo, la variedad de especias existentes en el polvo de curry hace que este posea otros nutrientes que no tiene la cúrcuma, por lo que siempre es una buena idea tomar un poco de curry de vez en cuando.

Platos al curry y curry en polvo

Para terminar, cabe hacer una aclaración. Aunque tradicionalmente la palabra curry se refiere a la mezcla de condimentos de la que hemos hablado en este artículo, en la actualidad también se usa para designar cualquier plato elaborado con especias al estilo indio. Especialmente aquellos que llevan arroz.

Estos platos pueden llevar o no curry en polvo y cúrcuma.

Por eso, hay que tener en cuenta que no cualquier receta con la palabra “curry” que veamos llevará estos ingredientes, ni tendrá los mismos aportes alimenticios.

Como puedes ver, ambos productos son muy interesantes por sus muchas opciones de uso y sus beneficios. ¿Por qué quedarte con uno solo cuando puedes consumir los dos?

Cúrcuma y miel para aliviar la tos

¿Quién no ha sufrido alguna vez un resfriado y ha sentido que una molesta tos no le da respiro ni por el día ni por la noche? Seguro que a ti también te ha pasado. Por eso, en este artículo vamos a compartir un remedio casero muy efectivo y sencillo de preparar a base de cúrcuma y miel para la tos.

Ya sea porque prefieres no abusar de los medicamentos, porque estos no te hagan efecto o simplemente porque seas amante de lo natural, con este pequeño truco podrás sentir un importante alivio de los síntomas.

Estos dos productos son muy fáciles de conseguir. Incluso puede que ya los tengas en casa. Por eso, es una forma rápida de sentirte mejor sin tener que ir a tiendas especializadas o a farmacias a comprar ningún componente.

Cúrcuma y miel para la tos

¿Por qué es eficaz la cúrcuma y la miel para aliviar la tos?

Incluso por separado, ambos ingredientes poseen propiedades muy útiles para combatir la tos:

Protegen al organismo frente algunos virus

Los resfriados están causados por virus, algunos de los cuales pueden ser contrarrestados por la cúrcuma y la miel. O al menos, pueden limitar su reproducción. Es el caso del virus respiratorio sincitial o algunos adenovirus.

Usados de forma conjunta, se amplía el número de especímenes a los que son capaces de frenar.

Suavizan la garganta y sirven de expectorante

La cúrcuma es especialmente conocida por su acción antiinflamatoria, por lo que resulta muy eficaz para reducir la hinchazón que se produce en las vías respiratorias durante los resfriados, especialmente la garganta, y además ayuda a expulsar las flemas.

Por su parte, la miel también sirve para suavizar las gargantas enrojecidas e irritadas.

Son unos excelentes antihistamínicos naturales

Si eres alérgico seguramente ya lo sepas: la histamina es una de las principales responsables de estos síntomas tan molestos como los estornudos y la secreción nasal.

Tanto la miel como la cúrcuma tienen propiedades antihistamínicas, que reducen la producción de este agente químico y con ello también sus síntomas.

Mantienen al sistema inmunitario en buen estado

No solo debemos preocuparnos de los resfriados cuando ya los sufrimos. También es importante prevenirlos.

Gracias a los beneficios antioxidantes y antiinflamatorios de estos dos productos naturales, nuestro organismo estará mejor preparado para hacer frente a agentes externos peligrosos como virus y microbios, y nuestro sistema inmunitario será más difícil de penetrar.

Cómo preparar tu remedio de miel y cúrcuma para el resfriado

Existen varias formas de combinar estos dos ingredientes, usando también otros productos naturales. En este artículo vamos a ver dos de los más fáciles de preparar y efectivos.

1. Mezcla de cúrcuma, jengibre y miel

Para elaborar este poderoso elixir natural necesitarás lo siguiente:

  • Media taza pequeña de miel natural
  • 3 Cucharaditas de cúrcuma en polvo
  • 2 cucharaditas de jengibre (opcional)
  • Un poco de clavo

Pasos a seguir:

  1. Añade en un recipiente la miel y luego la cúrcuma. Mezcla un poco.
  2. Añade el jengibre, en caso de que tengas en casa.
  3. En último lugar, añade el clavo
  4. Sigue mezclando todos los ingredientes hasta que quede uniforme
  5. Pasa la mezcla a un recipiente que puedas cerrar bien para que no pierda sus propiedades.

Puedes tomar una cucharadita entre tres y cuatro veces al día para empezar a sentirte mejor.

2. Cúrcuma con leche y miel

Los ingredientes para este remedio son:

  • Una taza de leche
  • Una cucharada de cúrcuma en polvo
  • Una cucharada de miel natural

Elaboración:

  1. Calienta la leche en el microondas o en un cacillo en el fuego o la vitrocerámica
  2. Una vez que esté bien caliente (no tiene que llegar a hervir), retírala del fuego o del microondas añade la cúrcuma y la miel.
  3. Remueve bien la mezcla hasta que quede bien disuelta en la leche y no se aprecien muchos grumos.
  4. Vierte la solución en una taza o un vaso.

Deja enfriar unos minutos, lo necesario para no quemarte, mientras sigues removiendo con una cuchara. Puedes tomar dos tazas al día si lo deseas.

¿La Cúrcuma y el azafrán son lo mismo? Descubre sus semejanzas y diferencias

Cuando se trata de cocinar, cualquier matiz o diferencia en los ingredientes o en la forma de prepararlos puede suponer un gran cambio. Y un buen ejemplo de ello son las especias: en ocasiones usamos unas u otras de forma indistinta, sin tener en cuenta las características de cada una. En los casos más extremos incluso se llegan a confundir, como ocurre a menudo cuando alguien se pregunta si la cúrcuma y el azafrán es lo mismo.

Este es uno de los ejemplos más claros, y no faltan motivos para ello. Ambas plantas presentan muchas similitudes, pero también muchas diferencias. Por eso, hay que tener claro que no son la misma cosa.

 

Similitudes entre el azafrán y la cúrcuma

Ambas plantas crecen principalmente de la misma región del mundo: el continente asiático, concretamente el este y el sudeste. Allí se usan desde hace milenios por parte de diferentes culturas por sus propiedades médicas. Algunas de ellas, como las asociadas a la prevención del cáncer, son compartidas por estas dos especies.

Las dos también sirven para dar color a los platos, concretamente una tonalidad amarillenta o anaranjada que casa muy bien con ciertas recetas. Precisamente, este color tan característico es lo que puede llevar a confusión.

Y por último, la cúrcuma y el azafrán también aportan un toque de sabor muy apreciado en las cocinas de todo el mundo. Por eso, muchos cocineros de prestigio internacional la utilizan para elaborar sus comidas.

Diferencias entre el azafrán y la cúrcuma

Las diferencias entre las dos especias son más numerosas que las similitudes, y se presentan en numerosos aspectos.

Diferencias botánicas

Plantas de la cúrcuma y el azafrán.

Para empezar, la cúrcuma proviene de cúrcuma longa, una planta herbácea de la familia de las zingiberáceas. De ella se aprovecha su raíz o rizoma, que se ralla o se muele para obtener la especia.

De este extracto resultante, la curcumina es el componente que más beneficios tiene, y también el que dar el color anaranjado a la especia.

Por su parte, el azafrán es extraído de una flor, la Crocus sativus, perteneciente a la familia Iridaceae dentro del género Crocus. Es la única especia conocida producida por una flor, y se presenta en forma de hilos.

Diferencias en su origen e historia

Se tiene constancia de que la cúrcuma longa se utiliza desde el siglo VII a.C. aproximadamente. En sus inicios se usaba para teñir de color rojizo la lana y otros tejidos, hasta que se descubrieron sus numerosas propiedades para la salud y se convirtió en un ingrediente de distintos sistemas de medicinas tradicionales, como la Ayúrveda, la Siddha e incluso la china. Esto demuestra la gran expansión que conoció esta especia.

Los orígenes del azafrán se remontan aún más en el tiempo: se ha documentado su existencia desde el año 2.300 a.C. Se cree que procede de otra planta de la misma familia, la Crocus cartwrightianus. De ella se seleccionaban los ejemplares con estigmas (la parte del gineceo de las plantas en la que se produce la polinización) más largos, hasta obtener esta nueva planta. Este proceso de selección tuvo lugar probablemente en la cultura cretense.

Al contrario que en el caso de la cúrcuma, su principal uso fue ya desde el comienzo el gastronómico y medicinal, aunque también se usaba como tinte y con fines rituales y religiosos.

Diferencias en el sabor

Plato de arroz con azafrán y cúrcuma.

La cúrcuma tiene un sabor más parecido al del jengibre: ligeramente amargo y picante. De ahí que haya que usarlo con moderación si no queremos arruinar nuestros platos. Es ampliamente usado en recetas de curry.

El azafrán, en cambio, es más dulce, con un toque floral que recuerda al sabor de la miel. De ahí que se use también para la elaboración de postres, además de muchos otros platos.

Diferencias en el aspecto

Como ya se ha mencionado, la cúrcuma suele presentarse molida, en forma de polvo. También es muy frecuente encontrarla en cápsulas, para usos medicinales y como complemento alimenticio. Su color va del dorado al naranja.

El azafrán tiene forma de pequeños y delicados hilos, y tiene un color más rojizo. De ahí que se le conozca como el “oro rojo”.

Diferencias en los beneficios

Las dos especias tienen muchos beneficios, y aunque algunos son comunes, otros se dan solo en una u otra.

La cúrcuma tiene, entre otros, estos beneficios:

  • Ayuda a mantener el cerebro en buen estado y a evitar enfermedades como el alzheimer.
  • Combate la inflamación en tejidos y articulaciones.
  • Mejora el funcionamiento del sistema digestivo.

En cuanto al azafrán, encontramos estas propiedades:

  • Contribuye a desintoxicar el organismo y a eliminar restos de metales pesados.
  • Es beneficioso para las funciones respiratorias, ya que limpia las vías por las que discurre el aire.

Conclusiones: Azafrán y cúrcuma no son lo mismo

Como hemos comprobado, las dos especias no son la misma cosa. Sus diferencias son muy numerosas, y aunque a menudo se puede confundir, o incluso hay quienes usan uno como sustituto de la otra, el resultado será muy distinto.

Sin duda, se trata de dos condimentos muy beneficiosos y con muchos usos, por lo que no hay que elegir solo uno. Cada cual tiene su forma y momento para ser utilizado. Solo hay que elegir los correctos.

 

Qué es la cúrcuma en México y qué nombres recibe

Puede que hayas escuchado hablar esta especia muchas veces, o que acabes de descubrirla en algún artículo de nutrición. Pero el caso es que no tienes muy claro qué es la cúrcuma en México. Y es que en cada país se conoce con un nombre diferente y se comercializa bajo distintas denominaciones.

Esto puede llevar a confusiones, ya que hay mucha gente que no tiene claro cómo debe pedirla en el mercado, en su tienda habitual o en la herboristería.

¿Sabes cuál es el nombre de la cúrcuma en México?

La cúrcuma en México se puede encontrar bajo varios nombres, además de su mismo nombre original o su nombre científico, Cúrcuma longa. Pero los principales son azafrán de raíz o simplemente azafrán.

También se le llama a menudo el “azafrán de los pobres”, ya que su acción colorante sirve para dar a platos elaborados a base de arroz su característico color amarillento, aunque es mucho más barata.

Por supuesto, no se trata del mismo condimento. Ambos tienen distintos usos y sabores, por lo que si alguien te dice que puedes sustituir el azafrán por la cúrcuma en tus recetas, debes tener en cuenta que el resultado no será el mismo.

Otra forma de llamar a la cúrcuma en el territorio mexicano es por su nombre en inglés, turmeric. Sin embargo, esta palabra es un anglicismo que no está muy extendido, y es probable que poca gente sepa a lo que te refieres si preguntas por se nombre en cualquier comercio.

Sea cual sea la forma en la que nos refiramos a ella, la cúrcuma es una especia muy interesante para incorporar a nuestras comidas, ya que aportar numerosos nutrientes a nuestro organismo.

Esperamos que tras leer este artículo tengas más claro cómo se llama la cúrcuma en México y de esta forma puedas localizarla más rápidamente a la hora de ir a hacer la compra, sin que te engañen con otros productos y sin cometer equivocaciones que puedan estropear tu plato final.

Cúrcuma, jengibre y té verde

Si adoras las infusiones, no puedes dejar de probar la receta que vamos a compartir contigo en este artículo: cúrcuma, jengibre y té verde. Una combinación de productos naturales con numerosas propiedades que ayudará a nuestro organismo a mantenerse en buen estado al tiempo que nos brindará un sabor sorprendente.

Puedes incorporar esta bebida fácilmente a tu rutina diaria, y así disfrutar de una infusión elaborada por ti misma, muy sencilla de preparar y con un sabor que no dejará a nadie indiferente.

Infusión de cúrcuma con jengibre y té verde.

Beneficios de tomar té verde con cúrcuma y jengibre

  • Esta bebida presenta numerosos beneficios para nuestro cuerpo. A continuación enumeramos los más importantes:
  • Tiene un alto poder antiinflamatorio. La cúrcuma y el jengibre son especialmente conocidos por sus propiedades antiinflamatorias. No en vano, se les ha llegado a bautizar como el Ibuprofeno natural. Además, también ayudan a calmar el dolor en ciertos casos, por lo que si sufres dolor o hinchazón en las articulaciones u otras condiciones inflamatorias, puede serte útil para aliviar los síntomas.
  • Protege el hígado y el corazón. El extracto de cúrcuma y de jengibre ayudan a reducir los niveles de colesterol perjudicial, por lo que las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares también se ven disminuidos. Además, su acción antimicrobiana contribuye a un mejor funcionamiento del hígado.
  • Mejora la salud cerebral. El poder antioxidante presente en los ingredientes de esta receta ralentizan el deterioro de las neuronas, potencia la actividad neurológica y ayuda a mantener la atención durante más tiempo.
  • Brinda un mejor aspecto a tu piel. La cúrcuma y el jengibre pueden usarse para elaborar mascarillas, pero tomados en forma de infusión también fortalecen la salud de tu piel. Esto se debe principalmente a sus efectos antiinflamatorios y antimicrobianos, que previenen la aparición del acné y otros problemas tópicos, y ayudan a las células de la piel a regenerarse.

Cómo preparar tu infusión de té verde con jengibre y cúrcuma

Ahora que ya sabes todo lo que puede aportarte esta refrescante bebida, vamos a ver cómo prepararla.

Ingredientes para una tetera

  • Té verde puro (es decir, sin sabores añadidos)
  • 20 gramos (una cucharadita) de cúrcuma rallada o en polvo
  • 20 gramos (una cucharadita) de jengibre rallado
  • Agua (preferiblemente filtrada)
  • Miel natural y una rodaja de limón (opcional)

Preparación

  1. En una olla o cacerola pequeña, lleva el agua a ebullición.
  2. Añade el té, la cúrcuma y el jengibre. Baja la temperatura (en función de si quieres un sabor más o menos amargo) y deja hervir durante 10 o 15 minutos.
  3. Cuela el líquido resultante en una tetera.
  4. Deja la infusión reposar durante unos 5 minutos.
  5. De forma opcional, puedes añadir un poco de miel o una rodaja de limón a la infusión una vez que se haya enfriado un poco, antes de tomarla.

Precauciones

El consumo excesivo del té puede resultar perjudicial para la salud, por lo que debes tomarlo con moderación. Una taza al día es una cantidad razonable.

También es recomendable tomarlo con otros alimentos ricos en grasas saludables, ya que es así como el organismo absorbe mejor la curcumina, el componente esencial de la cúrcuma. Puedes tomar tu té durante un desayuno en el que hayas incorporado aceite de oliva o nueces, por ejemplo, o después de la comida, como sustituto del café.

Cúrcuma o palillo: ¿Es lo mismo?

El palillo es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina, especialmente para dar un color anaranjado o amarillento a muchos platos. Sin embargo, existe una cierta confusión a la hora de identificar esta especia y diferenciarla de otras similares, especialmente dentro de la misma familia. Concretamente, una duda muy común es si el palillo y la cúrcuma es lo mismo. ¿Conoces la respuesta?

Raíz de cúrcuma o palillo.

Pues bien, la respuesta es afirmativa: ambos nombres se refieren al mismo condimento: la raíz de la cúrcuma longa. ¿Entonces, por qué se le conoce de distinta manera? Principalmente por las diferencias regionales. En España y algunos países de Latinoamérica el nombre más conocido es el de cúrcuma, mientras que en otros, sobre todo en Perú, es más común llamarlo palillo.

Por qué a la cúrcuma se le llama palillo en Perú y Bolivia

No es casualidad que sea Perú y Bolivia sean los países en los que se use de forma más frecuente un nombre alternativo para esta planta. Y es que aunque sea originaria de la India y todo el sudeste asiático, hace siglos que se exportó a la región andina.

Allí, la cúrcuma o el palillo encuentra un clima muy similar al de la India: caluroso y húmedo, que da lugar a frondosas selvas con una extraordinaria variedad biológica. Por eso, las primeras plantaciones de desarrollaron con éxito, y la especia comenzó a ganar en popularidad entre la población autóctona.

De ahí que, en lugar de referirse a este producto como cúrcuma, y considerarla como un ingrediente exótico que venía desde muy lejos, como en otros muchos países, los peruanos, bolivianos  y los habitantes de otros países de la región la vieran como algo propio. Y, en consecuencia, también acuñaron su propio nombre.

Así que si lees en alguna receta o artículo en Internet o alguna revista uno de estos dos nombres, ya sabes que la cúrcuma y el palillo son iguales. No existe ninguna diferencia entre los dos.

Esperamos que este artículo os haya sido útil. ¿Y vosotros, con qué nombre la conocéis? ¡Dejadnos un comentario aquí abajo!

Cúrcuma y limón para blanquear la piel: ¡Resultados asombrosos!

Muchas veces llevamos un estilo de vida y estamos expuestas a factores ambientales tan agresivos que nuestra piel se ve muy afectada, perdiendo su brillo y mostrando manchas que antes no estaban ahí. En este artículo vamos a compartir con vosotras un remedio casero y muy sencillo a base de cúrcuma y limón para blanquear la piel. ¡Tu también podrás hacerlo en casa!

Mascarilla de cúrcuma y limón para blanquear la piel.

Un uso excesivo del maquillaje, el sol intenso durante largos periodos de tiempo sin la neceseria protección, el frío, los cambios hormonales de nuestro cuerpo… Todos ellos son factores que hacen que nuestra piel se deteriore. Concretamente, causan lo que se conoce como hiperpigmentación, que no es otra cosa que la producción de un exceso de melanina, el colorante natural que todos tenemos en nuestro cuerpo.

En este punto puede que te estés preguntando: pero ¿no es eso beneficioso para tener una piel bronceada? Y es cierto que la melanina es nuestra mejor aliada para conseguir un moreno más intenso, especialmente en verano. Pero de lo que aquí estamos hablando es de un oscurecimiento indeseado, en forma de manchas que hacen que no podamos lucir nuestro mejor aspecto.

Además, no todo el mundo quiere tener estar morena. Hay muchas personas a las que les favorece una piel más blanca, o que son así por naturaleza y no quieren perder su esencia. También dependiendo de la cultura, el canon de belleza puede estar más en una piel morena o una más pálida.

Para combatir este problema, uno de los mejores aliados naturales que tenemos a nuestra disposición es la cúrcuma, una especia con origen en la India muy utilizado en la cocina, pero que también tiene muchos beneficios cosméticos. Y además, no tiene ningún efecto secundario sobre nuestro rostro.

Curiosamente, uno de los principales usos de la cúrcuma es el colorante, ya que se usa en muchos platos, especialmente los elaborados a base de curry, para proporcionar un color anaranjado muy intenso.

¿Entonces, cómo nos va a ayudar a aclarar la piel? ¿No conseguirá precisamente el efecto contrario? A continuación, os despejamos estas dudas, y os explicamos exactamente cómo actúa esta planta sobre nuestra piel.

¿Cómo actúa la cúrcuma y el limón para aclarar la piel?

El componente más importante de esta especia es la curcumina, que es la que da al rizoma o la raíz de la planta su característico color anaranjado. Y también es el responsable de su alto poder colorante para muchas recetas.

Pero esa no es la única propiedad de la curcumina. También es muy preciada por ser un potente antiimflamatorio natural y por su acción antioxidante. Y es aquí donde encontramos sus múltiples beneficios para mantener nuestra piel en unas óptimas condiciones.

Estas propiedades hacen que se reduzca la producción de melanina, suavizando las manchas de la piel para lucir un cutis más liso y claro.

Por otro lado, también destaca su efecto antibacteriano, por lo que también reduce las marcas de acné, ayudando así a tener una piel libre de impurezas.

Por su parte, el limón, al igual que otros cítricos, también son conocidos por su efectividad a la hora de tratar las manchas de la cara y reducir los niveles de la melanina. En este caso, su éxito reside en la vitamina C, tan abundante en estas frutas, y que limita la producción de la tirosinasa, una enzima que estimula su producción.

Pero no solo eso. La vitamina C también es un excelente exfoliante natural, ya que, aplicada sobre el rostro, ayuda a eliminar las células más viejas y dañadas, que son en buena parte las presentes en las manchas y las zonas con un exceso de pigmentación. Y en su lugar, ayuda a generar más células jóvenes, que darán a tu piel un aspecto liso y brillante.

Aplicación de la mascarilla de cúrcuma y limón en la cara.

Cómo preparar una mascarilla de cúrcuma con limón para la cara

Una vez que conoces cómo actúan estos dos productos sobre la piel, es hora de explicar paso a paso cómo preparar una mascarilla de cúrcuma y limón para las manchas de la cara:

  1. En un pequeño recipiente, como un bol, mezcla dos cucharadas soperas de zumo de limón exprimido y una cucharada de polvo de cúrcuma. El objetivo es conseguir una pasta espesa pero que se pueda extender bien. Si ves que queda demasiado pastoso, añade una cucharada más de limón.
  2. Una vez que la mezcla quede bien uniforme, aplícala sobre la zona que quieras tratar de forma homogénea. Déjala reposar durante unos 20 o 25 minutos.
  3. Transcurrido ese tiempo, retira la mascarilla simplemente con agua, aclarando bien la zona y realizando pequeños masajes circulares con las manos.
  4. Puedes repetir este proceso desde dos veces a la semana hasta cada día, según los efectos y la rapidez con la que los quieras conseguir. Lo más recomendable es hacerlo justo antes de irte a dormir, ya que así evitas que la piel se exponga a agentes potencialmente dañinos.

Cúrcuma y jengibre: ¿Es lo mismo?

A menudo se da una confusión entre estas dos plantas, debido a las numerosas similitudes que ambas presentan. Por eso, en este artículo vamos a tratar de responder a la siguiente pregunta: la cúrcuma y el jengibre ¿es lo mismo?

Diferencias entre la cúrcuma y el jengibre

La cúrcuma y el jengibre pertenecen a la misma familia herbácea, las zingiberáceas, y proceden de los climas tropicales del continente asiático. Ambas plantas, además, se asemejan bastante en cuanto a apariencia. Su raíz o rizoma, que es la parte que más se utiliza en los dos casos, tienen una forma bulbosa muy similar y característica.

Pero sus similitudes no acaban aquí. Los dos ingredientes se aprovechan en las cocinas de medio mundo para dar sabor a muchos platos, y especialmente en la India son dos de los principales elementos culinarios de su gastronomía más tradicional.

Y por si fuera poco, son dos especies muy apreciadas debido a sus numerosos beneficios para la salud, con un alto poder antiinflamatorio y una gran cantidad de nutrientes.

Hasta aquí las semejanzas. Ahora vamos a analizar qué diferencia a estas dos populares especias.

Cúrcuma y jengibre: diferencias en su aspecto

Aunque se parecen entre sí, existen varias diferencias entre el jengibre y la cúrcuma. Si las conoces, te resultará muy sencillo saber de qué producto se trata solo a simple vista.

Para empezar, no tienen el mismo color: en su exterior, la cúrcuma tiene una tonalidad amarillenta, mientras que el interior del rizoma puede ir del amarillo al naranja.

En cambio, el exterior del jengibre es de color marrón claro, a veces con toques grisáceos. Y si abrimos la raíz descubrimos un color entre amarillo y marrón, en muchas ocasiones con un ligero toque verde.

Cúrcuma y jengibre: ¿son iguales en sabor?

Los dos productos también difieren en cuanto a sabor. La cúrcuma es más amarga, con matices terrosos y en general tiene un sabor más moderado que el jengibre. Algunas de sus variedades, como la Alleppey, nos puede recordar a la naranja.

El jengibre, por su parte, es más ácido y picante. Su presencia en los platos, por lo tanto, es mayor, por lo que hay que moderar su uso cuando vayamos a cocinar con él. En este caso, más que a la naranja, tiene matices más cercanos al limón.

Cúrcuma y jengibre: uso y cómo se toman

Como ya hemos mencionado, las dos plantas tienen un uso similar. Ambas se consumen sin piel, y pueden usarse frescas, secas o en polvo.

La cúrcuma se encuentra más frecuentemente en forma de polvo, que se extrae de la raíz después de desecarse. En el caso del jengibre, aunque también puede usarse como polvo, se suele aprovechar más el rizoma fresco y entero, sin moler. Es decir, cortando en pedazos o tiras la carne de su tallo subterráneo, como sucede en muchos platos típicos de la cocina japonesa y la china.

¿Puede usarse el jengibre como sustituto de la cúrcuma?

Si te preguntas si la cúrcuma y el jengibre son la misma planta, probablemente sea porque tengas dificultades para encontrar uno de los dos ingredientes, y quieras usar el otro en su lugar.

Pues bien, debes saber que, aunque a menudo se utilizan de forma indistinta, las diferencias que hemos explicado arriba hacen que el resultado de los platos no sea el mismo.

Si el objetivo es dar sabor a tus comidas, el jengibre dará un toque más picante y fuerte, por lo que si te descuidas puedes arruinar tus platos. Pero si tu objetivo es precisamente conseguir un sabor intenso, si optas por la cúrcuma puede que te sepa a poco, y el resultado no esté a la altura de lo deseado.

Si lo vas a usar como colorante, tampoco obtendrás el mismo resultado. La cúrcuma es muy preciada por su alto poder colorante, ya que dota a las recetas de un color anaranjado muy particular. En este caso, con el jengibre no conseguirás esa tonalidad, y puede que tu plato parezca falto de personalidad a ojos de tus comensales.

Cúrcuma y jengibre: diferentes propiedades naturales

Para finalizar, vamos a realizar un pequeño repaso por las propiedades que tienen estas dos especias tan valoradas en las cocinas de todo el mundo.

Algunos beneficios son comunes en las dos plantas, como su potente efecto antiinflamatiorio. Pero otros se dan solo en una de las dos.

En el caso de la cúrcuma, por ejemplo, destaca por ayudar a disminuir los niveles de colesterol y a bajar de peso, además de ser una forma natural para disminuir las probabilidades de sufrir cáncer. También se puede usar de forma tópica, para luchar contra el acné, las eccemas y otros problemas de la piel.

Por su parte, el jengibre es muy útil para facilitar las digestiones, reducir las náuseas y aliviar algunos dolores, especialmente el provocado en las mujeres por la menstruación.