Cúrcuma comosa: qué es, para qué sirve y cómo se usa

La cúrcuma es un género de plantas al que pertenecen más de 100 especies diferentes. Aunque la longa es la más conocida, existen otras muchas que también tienen propiedades muy interesantes y que podemos incorporar a nuestra dieta. El caso más claro es el de la cúrcuma comosa, de la que vamos a hablar en este artículo.

Debido precisamente a que pertenecen a la misma familia, y también a que su aspecto es similar, en muchas ocasiones se confunde esta planta con el jengibre o la cúrcuma longa.

Pero en realidad, tiene sus propias características y usos que la distinguen de otros productos. ¿Quieres conocerlos? ¡Sigue leyendo!

Qué es la cúrcuma comosa

Se trata de una planta de la familia de las zingiberáceas, o familia del jengibre, como se la conoce popularmente. Crece casi por todo el continente asiático, especialmente en países como Indonesia, Malasia y Thailandia.

Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a cultivarse en otros muchos lugares del mundo, debido a la gran demanda que ha experimentado este producto.

La parte que se utiliza en la medicina tradicional es la raíz o raizoma. Este tiene un aspecto bulboso, de color entre grisáceo y marrón, muy similar al de otras especies de cúrcuma.

También se la conoce por el nombre de cúrcuma comosa Roxb., en referencia al médico y botánico William Roxburgh.

Para qué sirve la cúrcuma comosa

La cúrcuma comosa se lleva utilizando desde hace siglos en muchas culturas asiáticas como remedio natural para curar y prevenir enfermedades.

Su principal propiedad es la antiinflamatoria, especialmente en problemas relacionados con el aparato reproductivo femenino. Debido a este efecto, ya existen laboratorios médicos que la han incorporado a algunos de sus productos farmacéuticos para tratar patologías inflamatorias.

También está considerado como un buen antioxidante natural, ya que ayuda a capturar los radicales libres del organismo.

Se usa principalmente con fines ginecológicos, principalmente para reducir el sangrado del útero tras el parto y para disminuir la inflamación de este órgano.

Otro de sus usos es para fortalecer los músculos de la vagina, gracias a que engrosa el tejido epitelial que recubre este órgano y reduce la frecuencia de las contracciones del músculo liso del útero, controlado por el sistema nervioso autónomo de forma involuntaria.

El estrechamiento de la vagina también se encuentra entre sus múltiples beneficios, por lo que muchas mujeres recurren a ella para experimentar un mayor placer durante sus relaciones sexuales.

Además, también contribuye a reducir las molestias y el mal olor ocasionados por la menstruación, el prolapso o caída de órganos como la vejiga o la pared vaginal, la sequedad genital y otros muchos problemas ginecológicos.

Pero no todos sus beneficios se reducen a este campo. También tiene propiedades beneficiosas para otros problemas, como el colesterol, cuyos niveles ayuda a rebajar.

Asimismo, también se ha estudiado sus efectos cosméticos, ya que se cree que mejora la circulación, reafirma los músculos y contribuye a tener una piel más brillante y sana.

Cómo se usa la cúrcuma comosa

A diferencia de la cúrcuma longa, la comosa no es tan popular como especia para cocinar, al menos en occidente, ya que en sus regiones de origen es habitual encontrarla en muchos platos y recetas. Esto se debe principalmente a que no posee el efecto colorante y el sabor de aquella.

Por eso, la forma más común de usarla es tomándola en comprimidos. Aunque cada fabricante tiene sus propias indicaciones, lo más habitual es tomar dos cápsulas tres veces al día, preferiblemente tras las comidas.

En Thailandia suele utilizarse también en los spas y baños públicos como componente natural para sus aguas.